¿Quién eres tú,y qué haces en mi mente?




Bienvenida a mi mundo. Verás algunos monstruos por los pasillos, procura no asustarlos, se enamoran al primer suspiro.

Te dije.

Dime dónde has estado. Cuéntame en pétalos tu alegría.
Hazme reir.
Tengo cerveza, siéntate o quítate la ropa. Pero ponte cómoda.
No voy a dejar que te marches.
Hace demasiado frío como para dormir con ropa,
y esto es ya una guerra contra los pijamas.

Ok. Me dijiste como quien acepta un reto.
Sonriendo.
Mirándome la bragueta.

Así que nos hicimos de cosquillas
y de adioses, como si tuviéramos en propiedad la noche
y la poesía.
O alquilada mejor, porque nunca nos gustó ser dueños de nada.
Mucho menos de nadie.

Te pusiste a bailar desnuda para dejarme con la boca abierta. Y mucha sed.
Que era como me querías.

Y te acercaste como si fueras música.
Sobre mí.
Para que te tocara.

Como un dedo deslizándose con timidez e increcendo
por las teclas de una piano
de cola
o como un refugio de notas heridas en la cuerda floja
donde estábamos los dos.

Asfixiados y excitantes,
como el sudor y la rebeldía.

Nos reconocimos al recordarnos, o tal vez al revés,
nos emborrachamos y dejamos que la piel hablara su propio idioma

y nos contamos tantas cosas

y nos hicimos tantas otras que por la mañana
la humedad en el colchón era un mapa
con la palabra AHORA
como única ley de nuestro nuevo mundo.

Sudabas.
Y estabas preciosa.

Así que te volví a comer 
a modo de desayuno.


Gravity.




- ¿No los odias?
- ¿El qué?
- Estos incómodos silencios. ¿Por qué creemos que es necesario decir gilipolleces para estar cómodos?
- No lo sé, es una buena pregunta.
- Entonces sabes que has dado con una persona especial. Puedes estar callado durante un puto minuto y compartir el silencio.

La peor manera,de perder la cabeza.

Aquí me tenéis.Melancólica perdía porque me esperan dos largas no,eternas semanas.Se supone que debo coger fuerzas para aguantar estas 336 horas sin subirme por las paredes,sin derramar ni una sola lágrima,sin darle más vueltas y sentido a cosas que ni lo tienen.Y me creo que voy a aguantar,que voy a ser fuerte.Después viene a visitarme mi amiga realidad,y la muy capulla,como de costumbre,me abre el coco,y me saca todas esas ideas positivas de ahí,'que estorban' dice..Y aquí me tenéis,en un ataque de añoranza,en el que recorrería todos los kilómetros del mundo sólo por estar con él otra vez,y lo mejor,es que no han pasado apenas 48 horas..¡Deseadme suerte!.



Así que fuimos hasta mi casa. -”Que es el polo”. -Le advertí. -”Con un colchón nos basta, de estufa, corazón, te tengo a tí”.